Siempre he pensado que llevo bien esta separación. Que soy mucho más fuerte de lo que siempre había pensado, y que aunque tenga mis momentos y llore, porque eso no hay nadie que me lo quite, soy optimista porque se que estás mucho más cerca de mi de lo que imagino.
Sin embargo, hoy viendo tus fotos, las que siempre me habían producido alegría, hoy no sé, es como si al verlas se abriese una gran herida que no deja de "escocer" hasta que miro hacia a otra parte, pero la herida sigue estando ahí, y para siempre.
Me gustaría que estuvieses hoy aquí, para que me abrazases y me dijeses como has hecho siempre que estás muy orgulloso de mi. ¿Sabes? He acabado las clases por fin, y los exámenes y todo. Tengo un 7.88 de media de bachillerato y ahora ya solo queda selectividad.
Joder, ¿Quién decidió que no debías estar aquí conmigo para compartir estas alegrías? ¿Quién decidió que era lo suficiente mayor para andar por la vida sin tu ayuda? ¿Quién decide quitarle todo a quién más lo necesita? ¿Quién, papá?
Nadie se muere papá, nadie se va, simplemente avanzamos ¿no? Yo también avanzaré algún día y volveré contigo. Desde que nacemos, sabemos que tenemos un reloj de arena a nuestro lado, cada segundo que pasa no volverá, no se le puede dar la vuelta sin más. Pero, ¿Por qué nadie me dijo que el tuyo se acababa?
Hoy te necesito tanto, me siento tan sola, tan vacía, tan frágil...VEN
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Cada vez que te leo,me gusta más eh!
ResponderEliminarConsigues emocionarme!Ais!Lo que es querer a alguien,que palabras más bonitas tia!
P.D.Si quieres alguna tarde veraniega la pasamos juntas y nos contamos cosas :).